Friday, November 24, 2006

Té con leche



He tenido una especie de momento de felicidad extrema en medio de la mañana aburrida en el trabajo de este viernes... Sonaba una canción en la radio (ni idea de quién es) mientras sorbía un té riquísimo, calentito, sin azúcar, con un pelín de leche... No sé, era todo perfecto y me he puesto contenta. Por supuesto, a los pocos segundos se me ha pasado. Aquí es difícil que esas sensaciones duren. No es el ambiente más propicio... Después, me he puesto a pensar en lo rapidísimo que se me ha pasado el tiempo, del verano hasta aquí. Casi sin darme cuenta. Quizás porque no ha hecho frío hasta ahora, o por la monotonía de los últimos meses. Ya sí que estamos casi en Navidad, y la verdad es que estoy deseando que lleguen, para que cambie algo, aunque sólo sean las luces en la calle, los anuncios en la tele, o el turrón de después de comer.

Me sacan de la rutina las bromas con mis compañeros de trabajo, los saludos matutinos en el msn, el libro que me leo de cinco páginas en cinco páginas (las que me da tiempo en tres paradas de metro), la música mientras hago la cama a toda velocidad por las mañanas. No sé por qué me creía que este trabajo mío era poco monótono. Los políticos dicen siempre las mismas cosas, poco más o menos. Las paredes de la oficina son siempre del mismo color. A veces algo cambia... pero hay poco tiempo para sacarle chispa a todo esto. Bueno, hoy se la he sacado a una taza de té. Y a una canción. Y son sólo las once y media. A la espera de más momentos bonitos, sigo trabajando.

3 comments:

txe said...

como se notan los viernes

629 said...

Pues si has sacado algo positivo, enhorabuena. A la larga es rentable sacarle algo bueno a cada día.

Por cierto escribiste, y no era Domingo. ¿Genial no?

Anonymous said...

Sigue así... "Con el tiempo, todo parece demasiado difícil. La vida se reduce a eso."

(des)contamíname...